DE LA TEORÍA A LA PRÁCTICA (CON PERMISO DE LA NECESIDAD)
Hace unos meses, en una entrevista en atrube.org (http://atrube.org/perfiles/oscar-san-emeterio-periodista/) me aventuré a esbozar una teoría sobre lo que creo que está a punto de pasar en la profesión periodística, lo que definí como ‘cerrar las redacciones’.
“Creo que hay una revolución pendiente, que es la de cerrar las redacciones. Suena fuerte, pero es que hoy en día, con los medios tecnológicos que existen, que sentido tiene mantener unos costes fijos tan altos en instalaciones, luz, seguros, equipamiento informático, teléfonos… Hay que darle una vuelta a todo eso.”
Pues lo que son las cosas, resulta que es un fenómeno que ya está empezando a eclosionar. No lo digo yo, lo dice el presidente de ATA, la asociación de trabajadores autónomos. Os dejo aquí el artículo que saca elconfidencial.com: http://www.elconfidencial.com/tecnologia/2012/04/19/los-periodistas-autonomos-se-estan-salvando-de-la-crisis-2175/
La visión meramente empresarial de un medio de comunicación es letal para el producto final. Yo entiendo a los empresarios, que son los que se juegan su dinero, y ahora parece que los periodistas empezamos a entendernos a nosotros mismos. Nos jugamos nuestra supervivencia, la de nuestra profesión.
Ser periodista no es un oficio, no al menos en su acepción según la RAE de ‘profesión de algún arte mecánica’. La mecanización y ciertas rutinas son las que matan el producto. Ser periodista es algo más que eso, pero hay que demostrarlo, y para demostrarlo creo que se vive mejor ‘freelance’.
Es muy difícil, cada vez más, que periodistas y empresas vayan en el mismo carro, al menos con los estándares del siglo pasado. Vivimos un momento de cambio, y el periodismo no es ajeno a ello. Creo que al final ganamos todos, ya que el modelo está agotado, y más aún con la evolución de la tecnología y el acceso que hay a la misma, cada vez más al alcance de casi cualquier bolsillo.
No olvidemos que hoy en día, con apenas una conexión de internet, datos en tu smartphone y una buena agenda de contactos… no necesitas mucho más para autoemplearte. Al final no es más que volver a las esencias, a lo que ha sido históricamente esta profesión, las 6 ‘w’, ética, objetividad (toda la que se pueda), y siempre siempre respeto a tu público, y con todo ello llegar a la credibilidad y al prestigio.
Nadie dijo que esto fuera a ser fácil, y el cambio que se está empezando a producir no lo va a ser tampoco. De todas formas, creo que el futuro ya está aquí, y que a pesar de la crisis tan dura que estamos viviendo (que en el periodismo es eterna) se abre un horizonte muy optimista para la profesión.
