Un poco de opio

Voy a retomar las buenas costumbres y al igual que hice durante el Mundial de Sudáfrica iré relatando mis impresiones sobre la Eurocopa. Eso no quiere decir que vaya a dejar de lado otros temas que me interesan, en especial las elecciones en la APC que se celebran el próximo 20 de junio, pero prefiero esperar unos días para ponerme con ello.
A lo que vamos, hace dos años, en lollamancomunicación hice mi personal seguimiento de la triunfal marcha de España hacia la conquista de un Mundial y ya que aquella vez funcionó ¿por qué no repetir?
Dos cuestiones previas son el ‘cómo llegamos’ y ‘quienes llegan’. En cuanto a lo primero, perogrullo, seguimos siendo un país tercermundista tanto en los horarios comerciales como en el calendario de la Liga y Copa. Nos gusta ponernos las cosas difíciles a nosotros mismos, quizás es chovinismo “vamos tan sobraos que así le ponemos emoción”.
En un país normal los mandamases que han parido semejante esperpento, dejando la final de Copa para antes de ayer, estarían como mínimo haciendo las maletas. Es de juzgado de guardia y una buena excusa por si las cosas no van bien. Peor no lo podíamos haber hecho.
En cuanto a los que llegan, la lista que ha dado hace un rato Vicente del Bosque, creo que se ha hecho lo lógico. Confía en el bloque, y aunque gente como Piqué o Albiol podrían haber visto peligrar su plaza, sopesando lo que hay y su aportación al grupo y a los mecanismos sobre el campo, Del Bosque ha sido fiel a sí mismo, ha sido justo.
Arriba, lastrados por la ausencia de Villa, concede la que seguro será la última oportunidad para Torres y me atrevería a decir que también para Negredo. Por diferentes motivos, son dos delanteros que no acaban de enamorar, el primero más bien desespera, y el segundo es una suerte de Morientes, o las mete todas o no da una. Dado que Negredo ha hecho un buen final de temporada vamos a ver si la racha se prolonga un poco más.
Adrián podía haber estado, pero como ya he comentado en mis redes, le hace un favor al dejarle fuera, por paradójico que parezca. La sombra de Villa es muy alargada y la exigencia de la Eurocopa máxima. Quizás correr mucho en este caso podría perjudicar su prometedora carrera. Ha hecho méritos para estar y debe estar en el futuro si no se tuerce.
El ensayo de ayer ante Serbia demostró lo obvio, que los cracks se echan de menos para enamorar aunque seamos capaces de ganar a medio gas a una selección serbia en plena reconstrucción.
De momento toca esperar al próximo amistoso ante Corea del Sur. Una buena piedra de toque porque los coreanos son un equipo muy incómodo, disciplinado, físico… vamos, lo que nos van a poner por delante todos aquellos que se vean inferiores a nosotros, que suelen ser la inmensa mayoría de los equipos.
Esperemos que en estos pocos días de preparación vayamos parcheando nuestro gran handicap: el calendario made in Spain.
